Hay
dos
posibles elecciones para
realizar la ruta. Bien por
Brañosera, Salcedillo, portillo de Somahoz para llegar a Espinilla. O
bien de
Barruelo tomar la carretera que va a Reinosa por Valberzoso, Olea y
el alto del Bardal; El primero es el más aconsejable por ser más corto, y más virgen. El último tramo del recorido es común.
Tanto si
se va por Salcedillo como por Valberzoso
al acceder al puerto hay una estupenda vista
hacia nuestra
espalda que cubre todo el valle de Santullán hasta Aguilar. Desde la
estación de esquí o desde el aparcamiento de
la Fuente del Chivo, unos 4km. más arriba,
se contempla
una impresionante vista de todo el valle
Campoo con el pantano del Ebro y Reinosa al
fondo,
dividiendo el valle en dos comarcas:
Campoode Suso y Campoo de Yuso al fondo.
Si se
encuentran con fuerzas hay una pista fácil
que nos
eleva hasta el mismísimo pico "Tres mares " de 1,5
km bastante empinada pero que recompensa el esfuerzo porque desde
ella la panorámica descrita antes mejora
notablemente alcanzando a ver,
en dias claros, hasta la sierra de la demanda en
el NE burgalés. Sierra que
se encuentra nada menos que a 150 km. No en vano estamos a 2.503 m de
altitud.
Desde allí mismo, en
dirección Norte se contempla el valle cántabro de
poblaciones que serpentean
por el
río Nansa, sembrado de
minúsculos pueblecitos montañeses
entre praderas
y escarpadas vertientes.
Pero, sin duda, la mejor vista desde este pico está
en dirección Oeste donde se contempla
el espectáculo de los picos de Europa
en los cuales la mitad de sus máximas alturas están ya en la Montaña
Palentina; Curavacas, Peña Prieta, Peñalabra, pico Lezna o pico Murcia,
todos entre los 2.000 y los 2.500m de altitud. Todos ellos
forman una barrera continua de
derecha a izquierda para rebajar el nivel
hacia la meseta a través de
la sierra del Brezo. Salpicando el paisaje, pequeños pueblos
entre praderas y extensas masas forestales de bosque autóctono.
En el mismo valle de
Campoo, en Proaño, torre fuerte,
hay muy cerca un museo etnográfico, en Argüeso el castillo y en Mazandrero
varias casonas solariegas con
escudos. En Villacantid
su iglesia Románica, en
Retortillo su iglesia románica y
sus ruinas
de la fortificación romana de
Julióbriga ; En casi todos los pueblos
de Campoo existen palacios de sillería con escudos nobiliarios y
unos dignísimos trabajos de cantería, pero sin duda los más importantes
están en la misma capital de Campoo: Reinosa en la calle principal.
En ésta vía que secciona a Reinosa longitudinalmente
se encuentran varios edificios, la Casona etc.. que nos ilustran de la riqueza e importancia que tuvo ésta
villa, como centro de comarca y paso de comercio entre
la meseta y la mar.
Destacan no obstante, como puntos de atención más álgidos
de la comarca, la singularidad de algunas de sus iglesias - Bolmir
y Cervatos-
cuyos canecillos y
capiteles están esculpidos con motivos denominados "eróticos" cuya
contemplación nos deja absortos, haciéndonos de
verdad viajar en el tiempo a épocas remotas, no solo
del pasado sino del pensamiento.Cervatos además tiene una portada con un
tímpano esculpido con motivos orientales difícil de olvidar, así como un
ábside y unos capiteles interiores que pasan por ser de los mejores de
Cantabria. Más arte, ésta vez civil, lo
encontramos de
vuelta por la Carretera nacional en
dirección a Aguilar de Campoo ya en la provincia
de Palencia en los pueblos de Villanueva de Henares y Canduela.
Sus numerosos
palacios con blasones y casonas solariegas
de sillería en
piedra arenisca amarilla tienen
la mejor cantería de la
provincia y
un cierto aire de nobleza tipo Santillana.
Además
de los dos pueblos anteriores, todos los pueblos del
valle Campoo son bonitos, bien por su ubicación, bien por su
núcleo, pero cabria destacar Mazandrero, Abiada y la Hoz
de Abiada donde se
conserva un ejemplar de Olmo con más de 500 años de antigüedad al lado de la iglesia. La
calle principal
de Reinosa tiene cantidad de
galerías acristaladas buscando el efecto
invernadero que hacen de dicha construcción un tipismo de la comarca. La
margen derecha del pantano está sembrada
de calitas idílicas para el reposo de la vista
y del corazón.