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A
la laguna glaciar de Peñalara.-
Esta bella excursión se inicia en el Puerto del Paular o
de Los Cotos (1830 m) en dirección a la caseta del telesilla. Desde aquí
tomar una pista forestal, que suavemente va ascendiendo
entre un frondoso pinar. Una curva a la izquierda y, a pocos metros, otra a
la derecha. En este punto, un depósito de agua con unas marcas de colores nos
invita a introducirnos en el próximo pinar. Tras un corto recorrido y
dejando sus lomas a la izquierda, en pocos minutos se alcanza el desagüe
de la laguna. La marcha continúa por unas verdes y sugerentes
praderas. Tras un suave ascenso, alcanzamos la Laguna de Peñalara, la
formación de origen glaciar más importante de la Sierra de Guadarrama.
La laguna tiene una forma ovalada de 117 metros de longitud
por 80 metros de ancho. Tiene un área aproximada de 8.860 metros cuadrados
y su profundidad va creciendo desde el sur al norte, donde alcanza hasta los
6 metros, al pie de unos grandes bloques graníticos.
Embalses
del Villar y Puentes Viejas.-
Seguir la N-I hasta Buitrago de Lozoya.
Aquí parte una
carretera local que conduce a Mangirón. Tanto el embalse del Villar,
como el de Puentes Viejas, son dignos de ser visitados para admirar el paisaje bravío que
las enmarca. Una profunda depresión formada por las impetuosas aguas del río
Lozoya, antes de rendir tributo al río Jarama, se ha aprovechado para
establecer la unión entre ambos embalses. La forma y dimensiones de la
presa del Villar constituyen una obra de rara belleza y excepcional
estabilidad.
Aunque fue proyectada en el año 1869 su forma es la que
actualmente se considera como la más adecuada para las grandes presas de
embalse. La presa, cuya altura es de 45,55 metros sobre la solera de la
galería de desagüe de fondo, tiene establecido un aliviadero de
superficie. La presa de Puentes Viejas no empezó a construirse hasta
1921, para terminarse en 1940.Su altura es de 59,70 metros y su longitud de
coronación de 241 metros. Embalsa 50 millones de metros cúbicos en 10.330
metros de longitud del Lozoya y con un perímetro de 45,5 kilómetros.
Vega
del Tajo en Aranjuez y Puente sobre El Jarama.-Se sale de Madrid por la N-IV hasta Aranjuez. Entrar
esta localidad por la carretera antigua y una vez abandonada la llamada “Cuesta
de la Reina”, se halla el conocido como “Puente Largo”, construido
durante el reinado de Carlos III. Su construcción ofreció grandes
dificultades debido a la inestabilidad del terreno, lo que obligó a una
costosa obra de cimentación del mismo, donde se asienta esta singular
obra de ingeniería.
Está construido en piedra de Colmenar y consta de 25 arcos
de medio punto. Tiene una longitud de 300 metros de largo y, a la entrada,
un león muestra entre sus garras una cartela con el texto: “en feliz
reinado de Carlos III hizo este puente Marcos Bierna. Año 1761”.
La Ribera del Tajo por el Real Sitio, constituye un vergel
en la asolada meseta castellana. En este punto, nuestro río se desliza
lento y caudaloso, y sus aguas fertilizan y dan vida a su amplia vega y a
sus reales jardines.
Monte
del Pardo.-
En las ordenanzas dictadas por el rey de Castilla, Don
Enrique III, en el año 1405, se ordenó construir la Casa Real del Pardo,
dos leguas de Madrid al septentrión, para recreo de los reyes que tengan
allí su corte y para defender sus grandes riquezas, en árboles y caza,
contra la codicia de los malvados”.
Hoy, declarado Real Sitio, este espacio natural cruzado en
norte a sur por el río Manzanares, de 16.000 hectáreas y 66 kilómetros de
perímetro, es uno de los mejores bosques mediterráneos de la península Ibérica
y de la Europa mediterránea.
Pertenece al Patrimonio Nacional. Tiene un especial interés
geobotánico ya que conserva el tapiz vegetal característico de la meseta,
en el escalón de 600 a 900 metros. Está poblado de encinas con sotobosque,
de cantueso, jara y tomillo. Alberga una colonia notable de especies
animales.
Puente
de la Pedrera y Valle del Alberche.-
Se accede por la carretera comarcal de Navalcarnero a San
Martín de Valdeiglesias, que en el kilómetro 18, a la altura de Aldea del
Fresno, entra en el valle del Alberche, siendo en este bonito lugar cruzado
por el Puente de la Pedrera.
El Valle del Alberche presenta aquí una cuenca amplia, con
una topografía de relieves singulares que van marcando el discurrir del río
y los barrancos que acceden al mismo y que, en ocasiones constituyen
verdaderas atalayas. Sus cotas varían desde los 10 a los 50 metros sobre el
fondo del valle y desde ellas se divisan amplios horizontes.
El puente de la Pedrera, a un kilómetro al sur de Aldea
del Fresno, situado en un paradisíaco paraje arbolado, marca el punto de
inflexión y rumbo del río Alberche, que es un bello y atractivo caso de
captura fluvial de los más hermosos de la Comunidad de Madrid.
Desde el puente se ve, al noroeste, el barranco ahondado
por el río, ahora utilizado por la presa de Picadas.
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