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Fenicios, tartesios,
íberos, romanos y árabes explotaron en la antigüedad los recursos de
Onuba, mezcolanza de civilizaciones que se sienten como algo vivo en su
ambiente. Con la reconquista cristiana, en el siglo XIII, efectuada
primero por Íñigo de Mendoza, y más tarde por Alfonso X el Sabio, esta
comarca entrará en su época dorada, sobretodo con la llegada de
Cristóbal Colón a una de sus localidades, Palos de la Frontera. Fue en
el verano de 1492 cuando este marinero, junto con otros 60 onubenses,
entre los que se encontraban los hermanos Martín Alonso y Vicente
Pinzón, y tres carabelas, la Pinta, la Niña y la Santamaría, partió
desde este puerto hacia el descubrimiento del Nuevo Mundo. Y fue
precisamente este acontecimiento histórico el que marcó un antes y un
después para esta provincia andaluza.
Sin embargo, los siglos
XVI, XVII y XVIII no fueron buenos tiempos para Huelva que se vio
desplazada respecto al Nuevo Mundo en favor de Sevilla o Cádiz, envuelta
después en las guerra con Portugal así como en guerras internas de los
señoríos reinantes, y finalmente afectada seriamente por el terremoto de
Lisboa de 1755 que destruiría gran parte de su tesoro arquitectónico,
por lo que su casco histórico no es muy rico.
Y si algo caracteriza a
Huelva es su carácter marítimo y minero. En los siglos XIX y XX, con la
compra de sus minas por parte de los ingleses su paisaje resulta
perturbado por feas industrias que, no obstante, darán de nuevo
esplendor económico y expansión poblacional a la zona. Es de mencionar
la relevancia que tuvo en la IIGM debido a la cantidad habitantes de
procedencia alemana y anglosajona que la poblaban.
Actualmente Huelva basa
su economía, además de en la agricultura y la pesca, en la actividad
turística, la cual contribuye muy activamente al auge de la ciudad
debido al amplio abanico de alternativas, tanto de turismo de interior
como de “sol y playa”, que nos brinda.
Sus habitantes,
dicharacheros y alegres, bien dispuestos para recibir al fatigado
viajero con una copita de sus buenos vinos y una coplilla de sus buenos
cantes que le contenten el corazón y le apacigüen el alma, son gente
sencilla y grande, perfectamente armonizada con sus paisajes.
Qué visitar
Barrio Reina
Victoria.
Creado a principios del siglo XX a partir de una urbanización de
viviendas para trabajadores británicos (más tarde españoles) de la “Río
Tinto Company”, por ello también conocido popularmente como Barrio
Obrero. Este barrio refleja, a partir del estilo comunitario y de ciudad
jardín, el modelo de un distrito de estilo victoriano inglés, de ahí su
denominación. Como anécdota mencionar que cada una de las casas tiene un
género único y particular. Fue declarado Bien de Interés Cultural.
Catedral de Nuestra
Señora de la Merced de Huelva.
En principio esta
parroquia del siglo XVII fue fundada como capilla de los Mercedarios
Descalzos. A lo largo de la historia la capilla renacentista ha sufrido
varias reconstrucciones, presentando finalmente un modelo arquitectónico
preferentemente de estilo barroco. Las funciones de este convento
también han ido variando, siendo el Instituto de Segunda Enseñanza y
Escuela Normal de Maestros, un Hospital Provincial o, como es en la
actualidad, la Sede Central de la Universidad de la provincia. Pero fue
a mediados del siglo XX cuando la parroquia de la Merced fue designada
como Catedral de Huelva, tras haber sido su diócesis excluida de la
Archidiócesis de Sevilla. Mencionar de sus joyas decorativas el Cristo
de Jerusalén y la figura de la patrona de la ciudad, la Virgen de la
Cinta, así como el púlpito. En el año 1970 ha sido declarada Monumento
Histórico Artístico.
Convento de las Madres
Agustinas.
Edificio del siglo XVI de estilo mudéjar en el que destaca su bella
cúpula.
Ermita de La Soledad.
Construida entre los siglos XV y XVI y reformada en el XVIII, este
sencillo edificio de color blanco ha tenido múltiples funciones a lo
largo de su historia y es actualmente Sede de la Hermandad del Santo
Entierro.
Iglesia de La
Concepción:
Templo del XVI que fue reedificado tras el terremoto de Lisboa. En su
interior destacan algunas obras de Zurbarán y la sillería del coro.
Iglesia Mayor de San
Pedro. Este
templo, construido sobre una antigua construcción árabe, refleja a la
perfección el modelo arquitectónico del gótico mudéjar, a pesar de haber
sido protagonista de constantes reconstrucciones, gracias a las cuales
podemos encontrarla hoy en un estado de conservación excepcional. De
esta parroquia debemos destacar la torre campanario, y como anécdota
decir que es la más antigua construcción religiosa de la ciudad de
Huelva.
Monumento a la Fe
Descubridora.
Popularmente conocida
como Monumento a Colón, esta obra de arte
de
principios del siglo XX, firmada por la escultora norteamericana
Gertrudis Vanderbilt Withney, pretende hacer un homenaje a la ciudad.
Muelle de Mineral de la
Compañía Ríotinto.
Conocido popularmente
como el Muelle del Tinto, desde aquí era desde donde partía el tren de
las minas de Río Tinto. Este muelle embarcadero comercial dio gran
desarrollo a esta provincia, hasta entonces pesquera, dando lugar a un
importante centro de exportación de cobre. En el año 2003 fue declarado
Bien de Interés Cultural.
Museo de Huelva:
Posee una buena colección de piezas de las culturas tartésica y
dolménica.
Playas:
La más cercana al casco urbano es la del Espigón, pero hay otras muchas
y hermosísimas playas dignas de visitar y disfrutar.
Plaza de Las Monjas.
Es una de
las más señeras y probablemente antiguas de la ciudad. Remodelada en
2006, se encuentra rodeada por edificios notables como el Banco de
España, el Hotel París, el edificio "de la bola" o el Convento de las
Madres Agustinas.
Santuario de Nuestra
Señora de La Cinta.
Parroquia datada en el
siglo XV, representante del estilo gótico mudéjar, que ha sido
transformada en varias ocasiones. De entre sus joyas artísticas tenemos
que mencionar la pintura mural que representa a la Virgen y que da
nombre a este templo, así como la figura procesional que también la
representa. Dicha Señora es devoción de marineros desde el momento en
que Cristóbal Colón hizo una visita a este santuario antes de embarcarse
a América.
Alrededores, rutas y espacios naturales
Ruta de la
Sierra de Aracena.
Encinas, alcornoques,
pinos y castaños definen y pueblan esta ruta que discurre por la sierra
de Aracena y pasa por hermosos pueblos blancos y serranos como Cortegana,
Aracena, Minas de Riotinto, Zalamea la Real, Almonaster, Jabugo, o
Valverde del Camino famosos, entre otras cosas, por su exquisitos
jamones curados al aire de la sierra.
Ruta del
Descubrimiento:
La Rábida – Palos de la Frontera – Moguer – Lucena del Puerto – Bonares
– Niebla – Huelva. Los puntos de esta ruta son custodios de las huellas
de los preparativos de la partida hacia Las Américas y del primer
regreso de Colón.
Marismas del Odiel:
Al oeste de Huelva, en las inmediaciones de la ciudad y entre Gibraleón,
Aljaraque y Punta Umbría, se encuentra este paraje natural constituido
por una serie de islas a cuyos laterales discurren unos canales que
están sometidos al influjo de las mareas. Es hábitat de variada fauna,
estuario y zona de protección para las aves, que engloba las reservas
naturales de las islas de Enmedio y El Burro.
Enebrales de Punta
Umbría: Al
suroeste de la ciudad de Huelva, es un fleco arenoso que se extiende por
el dique de Juan Carlos I dando lugar a un bosque de sabina y enebro
enclavado sobre arenas marinas a las que se han añadido los sedimentos
dejados por los ríos Tino y Odiel.
Lagunas de Palos y Las
Madres: Son
cuatro lagunas de agua dulce situadas junto a la costa, entre la
desembocadura del río Tino y la localidad de Mazagón, que forman un
talabarte de vegetación y rica avi-fauna
Peñas de Aroche:
Zona de especial protección para las aves ubicada al norte de la Rivera
del Aserrador que se asienta sobre un batolito granítico y que acoge
numerosa y variada vegetación de tipo mediterránea así como fauna
autóctona.
Marismas de Isla
Cristina:
Éstas se hallan en la desembocadura de los ríos Guadiana y Carreras,
prolongándose entre Isla Cristina y San José, y están sometidas al
influjo de las mareas.
Gastronomía
Unos de sus
pilares es la tapa en la barra del bar, constituida por productos
típicos como la gamba blanca de la costa, las cañaíllas, los hostiones,
las habas enzapatás, los langostinos y otros manjares propios, que se
sirven para acompañar a sus buenos caldos. En cuanto a la cocina más
seria y contundente sobresalen los platos en los que se combinan los
elementos del campo con los del mar. Muy característicos son la raya en
pimentón, la mielga con tomate, las habas con chocos, o la exquisita
caballa a la brasa.
Fiestas
San Sebastián:
El 20 de
enero se celebra a este santo que es patrón de la ciudad sacando en
procesión su figura por las calles y degustando sus tradicionales habas
con chocos y palmitos.
Fiestas Colombinas:
El 3 de
agosto se conmemora la salida de las carableas rumbo a Las Américas.
Virgen de la Cinta:
El 8 de
septiembre son las fiestas patronales que se inician con la bajada de la
imagen de la virgen de la Ermita a la Catedral.
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